Por qué hacer o no hacer ayuno intermitente. Ideas clave

Hoy en día no es tan habitual alargar la ventana de ayuno como lo hacían nuestros antepasados. Ellos lo hacían de forma inevitable por la ausencia de comida y hoy en día esto ya no es un problema. Además otro de los motivos por los que antiguamente se hacía ayuno era como remedio para ciertas enfermedades, algo que la medicina actual ha dejado bastante de lado. Si bien es cierto que hacer ayuno intermitente se ha convertido en los últimos años en una “moda”, lo que está claro es que tiene una serie de beneficios a  nivel de salud que pueden ser realmente interesantes de cara incluso a ciertas patologías.

Para empezar por lo básico, hacer ayuno se refiere al hecho de no ingerir alimentos durante un periodo de tiempo determinado. Lo más común suelen ser protocolos de 12, 16 o incluso 24 horas.

Si estás empezando y quieres probar, mi consejo es que empieces por las 12 horas y vayas aumentando la ventana según sensaciones. Además si parte de la ventana de ayuno transcurre a lo largo de la noche, te será mucho más sencillo el llevarlo a cabo sin interferir en tu vida diaria.

Puedes desayunar un poco más tarde, cenar un poco antes o simplemente saltarte una de las comidas, opción que no suelo aconsejar debido a que si lo realizas muchos días, posiblemente generes demasiado déficit calórico.

Beneficios de hacer ayuno intermitente

Como he dicho anteriormente, hacer ayuno intermitente tiene múltiples beneficios asociados y es por eso que esta estrategia está teniendo tanta repercusión en los últimos años. Ahora bien, lo cierto es que parte de dichos beneficios se suelen dar por la reducción en la ingesta calórica, con lo que si redujeramos la cantidad de calorías que comemos así como el número de comidas diarias gran parte de los beneficios se van a seguir dando.

De todos modos es una alternativa muy válida y entre sus beneficios encontramos los siguientes.

  • Mejora la sensibilidad a la insulina de forma notable.
  • Reduce la inflamación.
  • Mejora el perfil lipídico.
  • Estrategia válida para perder peso siempre acompañado de un entrenamiento de fuerza.

¿Voy a perder músculo haciendo ayuno intermitente?

Algo que se lleva demostrando ya durante años es que reducir el número de comidas no va a hacer que pierdas masa muscular, aunque también depende del entrenamiento que lleves a cabo. Esto viene de la escuela de las 6 o más comidas diarias para maximizar las ganancias de masa muscular, que en cierto modo y dependiendo del objetivo puede ser viable, pero siendo prácticos resulta bastante engorroso.

Es por ello que gran parte de las personas han optado por reducir la cantidad de comidas que ingieren al día. Una solución sencilla que mejora de forma notable las digestiones y permite rendir de forma óptima en los entrenamientos.

Ahora bien, entrenar en ayunas es algo que por norma general no suelo aconsejar. Si realizas un entrenamiento a baja intensidad no va a haber ningún problema, pero cuando hablamos de entrenamientos intensos la cosa cambia.

Mi recomendación práctica es que dejes el ayuno para días de descanso o de entrenamientos secundarios de abdomen, brazos y hombros.

¿Lo puede hacer todo el mundo?

Debemos ver el ayuno como una estrategia válida de cara a ciertas personas y objetivos. Si bien es cierto que lo importante es una buena base teniendo presentes alimentos de calidad en nuestra dieta, cuando hablamos de personas con obesidad y malos hábitos hacer ayuno intermitente puede ser una buena idea con el principal fin de eliminar calorías.

Ahora bien, si eres una persona deportista con buenos hábitos y unos requerimientos calóricos medianamente altos, mi opinión es que dicha estrategia te va a aportar bien poco. Puede ser válida para momentos de definición puntuales, pero teniendo clara las bases no hace falta complicarse la vida.

Por otro lado también es necesario ver si es algo que va acorde a tu día a día. Si hacer ayuno intermitente no te crea la suficiente adherencia pasa a un plan más simple, incorporando alimentos de una alta calidad nutricional y teniendo un correcto balance calórico a lo largo del día.

Como en todo, evita a cualquier vendehúmos que te venda el ayuno como la cura contra cualquier mal. Las bases son las mismas para todos y son las que te van a permitir estar más fuerte y sano.

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