Por qué entrenar en casa es mejor para tu progreso

Aunque a día de hoy está muy extendida la idea de que se necesita ir a un gimnasio para ver resultados nada más lejos de la realidad. De hecho siempre he defendido el más con menos.

Tener más máquinas no va a hacer que entrenes mejor. En muchas ocasiones produce todo lo contrario y es que el hecho de no saber elegir de forma correcta nos genera estrés.

Si entrenas en casa esto no ocurre. Tienes material “limitado” pero con múltiples opciones. Trabajo básico, pesado y sí, muy efectivo.

De todas formas quiero avisar de que cuando hablo de entrenar en casa me refiero al hecho de hacerlo con peso, no las típicas rutinas las cuales se basan en ejercicios de dar saltitos y esas cosas.

Si quieres desarrollar músculo y fuerza hay que entrenar intenso y para eso hay tres cosas imprescindibles.

A partir de esta base podemos construir todo lo que queramos. El límite lo pone nuestra mente por lo que crea el espacio de tus sueños y entrena como nunca lo has hecho.

Ahora bien. Si quieres ser aún más minimalista puedes empezar con tu peso corporal. Alguna rutina tipo calistenia te puede resultar también interesante aunque aquí el factor limitante es la dificultad para empezar con estos ejercicios.

Vale. Ya tenemos nuestro espacio para entrenar.

¿Por qué esto es mejor que un gimnasio convencional?

Muy fácil. No tienes horarios. No dependes de que alguien esté ocupando una máquina. Y No necesitas perder el tiempo en los desplazamientos. Cuándo y cómo quieras.

Hay muchos más beneficios pero sin duda para mi estos son suficientes como para entrenar en casa. No soy una persona con demasiado tiempo. Intento leer, estudiar, divulgar y trabajar cada día, y esto deja muy poco tiempo libre.

Pero sé que tengo el gimnasio a tan solo cinco pasos. Literalmente.

Si tuviera que desplazarme en coche o bici lo más probable es que muchos días no me diera tiempo a entrenar o que me cerraran el gimnasio.

No digo que sea lo mejor para todo el mundo, pero está claro que una gran parte de la población mejoraría su calidad de vida si hiciera un hueco en su casa para montar un gimnasio.

Además algo muy importante relacionado con la concentración.

En un gimnasio comercial hay demasiadas distracciones que pueden hacer que no rindas lo suficiente. El teléfono, los espejos, las charlas interminables. Si te centras en lo que de verdad importa mejorarás de forma notable en un corto espacio de tiempo. Sin trucos.

Por no decir cómo influye el hecho de que nos estén mirando mientras hacemos ejercicio. El ego es un arma fatal para nuestro progreso. He visto barras cargadas de forma irracional solo por el hecho de impresionar. De mostrarse fuerte.

Esto no deja de ser hacer el estúpido. Vas a mejorar, a entrenar para ti y no necesitas que nadie te muestre su aceptación por el peso que estás moviendo.

Ya pero, en casa estás muy limitado

Que no. Que te equivocas. La limitación es más mental que otra cosa.

Mira. Cuando empecé a entrenar en casa tenía una lista de unos tres o cuatro ejercicios para cada grupo muscular. ¿No está nada mal verdad?

A día de hoy la lista es mucho más grande, llegando incluso hasta los 10 o 12 ejercicios para cada músculo. No necesitas tanto, pero es una muestra más de que se pueden hacer ejercicios para aburrir con un material que en principio parecía ”limitado”.

Lo bueno que tiene entrenar en casa es que te adaptas y adaptas tu mente. Buscas el estímulo de la forma más óptima posible sin tener que recurrir a 15 tipos de máquinas diferentes. Una barra, mancuernas, bandas de resistencia… Todo vale, simplemente es cuestión de imaginación.

¿Quieres que te crezcan las piernas? Sentadillas, lunges, peso muerto, curl nórdico, sissy squat, sentadillas búlgara, hip thrust…

Así con todo. La limitación es simplemente mental. 

Por dónde empezar

Como siempre esto es cuestión de gustos, en este caso mi opinión personal después de haber entrenado durante años en un gimnasio casero que ha evolucionado con el tiempo.

Si tienes que empezar por algo y el dinero es un factor limitante mi consejo es que optes por algo sencillo. Puedes encontrar racks desde los 100 € con los que puedes hacer ya muchísimos ejercicios.

La barra y los discos también son algo imprescindible por lo que opta por aquellos de construcción en hierro y evita los plásticos. Puede parecer una obviedad pero si no lees bien las especificaciones quizás te lleves una sorpresa cuando el repartidor toque tu timbre.

A partir de aquí el límite lo pones tú. Si de verdad disfrutas entrenando es algo que engancha y con el paso del tiempo la inversión vuelve con creces.

Aquí te dejo una pequeña guía para que puedas echar un ojo a diferentes herramientas.

Por todo esto y más tener un gimnasio en casa es una magnífica opción. La inversión no es mucha y la productividad aumenta. No hay nada que se interponga en tu camino y esto lo hace mucho más sencillo.

Además es fácil de implementar en cualquier sitio. Busca aquel lugar de la casa menos ocupado y tranquilo y establece allí tu particular punto de encuentro.

Un lugar que estoy seguro te ayudará a sacar lo mejor de ti a la par que aprenderás a trabajar los diferentes músculos de forma eficiente.

Lo de compartir y esas mandangas